domingo, 27 de noviembre de 2016

Suerte.

            Siempre he creído, la experiencia me lo ha demostrado, que la suerte, la buena suerte, es un recurso limitado, como el agua, el aire, como la comida, y por eso mismo, al mismo tiempo que alguien tiene más suerte que el resto, automáticamente alguien debe tener menos suerte que el resto. 

              Como el mundo no es un lugar justo, no todos tenemos la misma suerte, como dijo un gran sabio una vez, algunos nacen con suerte, otros tienen suerte de nacer, y mientras tu amigo se gana el loto y se va de viaje en su yate nuevo con dos modelos suecas, tú estás acá, leyendo esto comiéndote esa sopa de fideo instantánea porque se ayer se te perdió la billetera y no puedes salir de tu casa. Así funciona el mundo, claro que el trabajo duro existe, pero ni todo el trabajo del mundo puede compensar que te mate la rama de un árbol que se cayó porque el viento sopló muy fuerte por 5 minutos.

              Llamemóslo el problema de distribución de la suerte, en cada país es distinto, en los países menos desarrollados hay menos suerte, en general, pero se distribuye muy bien en el común de la gente, sí, hay acaparadores que tienen como el 80% de la suerte del país, pero el resto 20% se distribuye súper equitativamente. En los países más desarrollados, claro, nuestra suerte mínima es mejor, pero no alcanza para alimentar a un familia, o tener una familia, porque la gente sin suerte nunca encuentra el amor.

                Me he dado cuenta, en estos años de vida, que la suerte tiende a escaparse, no, no a equilibrarse, si no que tienen a irse por el camino con menos resistencia, como la electricidad, porque aunque todos queramos suerte, existe gente, como yo, y probablemente como tú, que es un poco, "no brillante" y tendemos a sabotearnos con mucha, mucha facilidad, y la suerte, como ente con conciencia que es, no le gusta eso. Hay gente que tiene suerte en todo, pero en todo. 

                      Llamemósle la dualidad de la suerte, que se comporta como partícula electrónica, pero a la vez como modelo económico.

                       Con mis amigos es una cosa cíclica, tengo muchos conocidos, muchos, pero pocos amigos, no más de cuatro, y somos bastante unidos, hace años que los observo, y cuando a uno le va muy bien, a los otros, no tanto. El semestre pasado uno pasó todos los ramos en la universidad, a los otros 4 se nos murió el perro.


                             Una vez estuve pololeando, muy feliz, dos terminaron con su polola, el otro se dió cuenta que toda su vida había estado "mal enfocado" y el otro tuvo sida. Cambio su felicidad por una mujer cualquier día de mi vida. 


                             En fin, ayer fue sábado, y me tuve que quedar estudiando en la casa, ellos salieron, obviamente, hubieron modelos suecas, obviamente, les regalaron todo el alcohol del mundo, obviamente tomaron hasta el borde del coma etílico, obviamente chocaron en el auto y se mataron los cuatro.



                              hoy, hoy fue un día excelente.

sábado, 26 de noviembre de 2016

La gran pavlov.

          Han escuchado de Pavlov, ¿cierto?. El ruso ese que hizo sus experimentos de condicionamiento a su perrito, o la expresión "el perro de Pavlov" ¿no?, bueno, les cuento, Pavlov tenía una campana que hacía sonar cada vez que le daba comida su perro, al principio, el perro veía la comida y luego salivaba, después, con el tiempo, empezó a relacionar el sonido de la campana con la comida, entonces salivaba solamente con eso. Condicionamiento, hermosa palabra. Pavlov, una mierda de ser humano (ah, porque a veces no le daba de comer al perrito y lo salivando).

           Cuando te vi fue todo tan raro, eras por lejos, la mujer más linda que había visto en mi vida, después de la primera vez que hablé contigo me di cuenta de dos cosas: Primero, eras la mujer para mí, Segundo, el día del orto alguien como tú iba a estar con alguien como yo. Ahí fue cuando me acordé de Pavlov y sus perritos, y pensé que quizás, sólo quizás, si podía hacerte vivir miles de comidas, eventualmente, babearías con la pura campana. Gracias Pavlov, te debo una.

            Soy un hombre decidido, muy decidido, y en ese momento me decidí a pavlovtizarte, pavlovtizarte más que la chucha, pavlovtizarte cueste lo que cueste. O morir en el intento. Hay una versión de Pavlov que es con electro-shocks, viéndolo en restrospectiva eso hubiera sido mucho, pero mucho más práctico.

                   No me costó mucho conocerte, si además eras la persona más simpática del mundo, aunque yo sabía la mala persona que se escondía abajo, eso me atraía más. ¿ Has oído hablar sobre los gustos adaptativos?, supongo que no porque lo acabo de inventar, pero es como me refiero a esa increible habilidad que tenemos algunas personas para adaptar nuestros gustos conforme al resto, no, no estoy hablando de fingir, me refiero de verdad, adquirir esos gustos ¿Creen en los super poderes? porque yo sí, supongo que hay gente que vuela, o lee mentes, yo soy un camaleón social, the real wannaba something, una mierda de poder si me preguntan, pero se aprenden muchas cosas.

                       
                         La gran Pavlov. ¿Te acuerdas cuando empezamos a beber juntos y pasarla infinitamente bien?.

                                       La gran Pavlov. ¿Te acuerdas todos los conciertos a los que fuimos, y quedábamos como extasiados después?.

                                    La gran pavlov. ¿Te acuerdas cuando empezaste a fumar conmigo, y pasábamos horas mirando el cielo quemando tabaco.

                                       
                                        Los chistes, las historias, la bicicleta, los poemas, las películas, las peleas, la gran pavlov, la gran pavlov, LA GRAN PAVLOV.


                                      Supongo que el perrito de Pavlov también se hubiera ido si hubiera tenido la oportunidad. ¿Sabes cuál es el problema?, ya no puedo hacer ninguna de esas cosas sin acordarme de ti. Pensé que era Pavlov, pero en verdad era el perro, y me plavovricé absolutamente solo.